12 enero 2010

¿Te atosiga tu jefe?

Seguramente lo consigue porque tú te dejas acuciar demasiado

¿Te atosiga tu jefe?
¿Quién no ha tenido o tiene un jefe que le está apremiando constantemente para que haga bien su trabajo? ¿Aquella persona que tiene una autoestima grandísima, y que cree que él es el único que hace bien su trabajo, el que más trabaja, y el que mejor conoce cómo tú has de hacer el tuyo...?

Es éste un personaje peculiar pero no por ello menos habitual en nuestras organizaciones laborales y empresas. Creo que se trata de un individuo ante todo inseguro, desconfiado, con una personalidad sociópata, individualista, y de carácter muy muy presumido. Su actividad profesional llega hasta los detalles más insospechados, entrometiéndose incluso en circunstancias tan triviales como, por ejemplo, "cómo se ha de atornillar una tuerca o de qué manera hay que hacer una fotocopia".

El resultado sobre el subordinado o empleado: agobio, sofocación, angustia, estrés, fatiga, opresión, cansancio, desánimo, etc. etc. Y estos personajillos, ¿son útiles para la empresa?, que en vez de crear un ambiente óptimo de trabajo, lo que hacen es, única y exclusivamente, demostrar a todas horas que ellos son los jefes. Pero, ¿cómo puede haber gente tan presumida y "subida" en esos puestos de responsabilidad y mando? ¿qué procesos selectivos pasaron para ejercer de jefes...?

La verdad es que no lo sé ni me lo imagino. Lo que sí creo que hay que hacer para hacerles frente de la manera más integrada posible y con el menor riesgo para la seguridad laboral de uno mismo, -más en estos tiempos de crisis y tanto paro-, es no permitir que se sobrepasen ni un gramo. A veces esos jefecillos de agua dulce se aprovechan del típico nuevo, del más veterano, laborioso y serio, que hace todo lo que le dicen, o del empleado tímido que no se atreve a decir que no a su jefe en estos tiempos.

Las cualidades que deberá atesorar el subordinado cueste lo que le cueste, son las siguientes: aplomo, serenidad, gravedad, circunspección, discreción, y autocontrol. Con estas características desarmarás a tu jefe, no dándole el alimento que necesita para ejercer su pseudoliderazgo, ya que la mayoría de las veces todo lo que dices o haces de más es utilizado por ese "vampiro vividor" para perjudicarte aún más. ¡Fijaos, da la vara todo lo que puede, te provoca tocando tus puntos débiles porque tonto no es, y encima tú, vas y entras al trapo sincerándote con él y diciéndole lo que piensas de verdad de su forma de gestionar el trabajo...! Resultado, él usa tu reacción, vive de ella, y gracias a ella sigue ejerciendo histriónicamente de jefe.

No seáis tontos, vosotros siempre en vuestro sitio, tanto en el puesto de trabajo como psicológicamente.

14 comentarios :

El rincón de Chiriveque dijo...

La verdad es que si es verdad que he tenido que soportar, como ya sabes, a algún maestro cretino, con los jefes he tenido más suerte: el haber trabajado en la administración me ha librado de estos personajes que tan bien describes. A veces no sé valorar nada lo que tengo.
Un abrazo, amigo.

lol@ dijo...

Hola Andybel:

Referente a tu comentario, siempre ha existido el típico "chulito" que asciende al poder de jefe y es cuando ahí se aprovecha de tratar a sus compañeros mal sin pensar que el había sido anteriormente un trabajador como ellos.

También hay muy buenos jefes y encargados que están por encima de otros trabajadores y no reciben esos tratos vejatorios de superioridad hacia ellos.

Andybel dijo...

.-CHIRIVEQUE: Creo que en todas partes cuecen habas...

.-Si tú has tenido suerte con tus jefes, pues mejor para ti.

.-Siempre hay que valorar lo que se tiene; pero no por ello, dejar de criticar lo que sea susceptible.

.-LOL@: "Ni sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió", dice el refrán y con eso te lo digo todo.

.-Sí, siempre hay de todo como en botica.

.-Saludos y gracias por vuestros comentarios que amplían el blog.

lol@ dijo...

Muy bueno el refrán, pero yo se otro que utilizaba mucho la yaya Enriqueta.
No hay nada como un piojo resucitado par hacer daño..

Un saludo.

Andybel dijo...

.-LOL@: No lo había oído nunca, ni sabía que lo utilizara la abuela. De todos modos me ha gustado mucho y creo que también refleja muy bien la idea que se quiere transmitir del advenedizo o nuevo rico.

.-Saludos.

TEMPLARIO dijo...

Ay esos jefes. Creo que los jefes que tu describes son todo lo contrario a lo que se suele denominar hoy en día como un lider, alguien que mira por los demás dandoles su lugar y respeto.

Si que me han tocado jefes asi, en mi primer trabajo, como lavaplatos, tenia un jefe que por todo se enojaba y daba ordenes gritando y presionando mucho; obviamente nunca se estaba a gusto ahi, de hecho, intentaba hacer lo mismo conmigo en una ocasión, pero como bien dices, me mantuve firme y nunca lo volvio a hacer. Me paso igual en otro trabajo, una jefa estaba acostumbrada a tratar con caracter a los demás, pero como no me deje llevar por sus presiones, termine ganadome su confianza y respeto.

Muy buenos consejos para aquellos que sufran de jefes así, que donde quiera los hay. Saludos.

Andybel dijo...

.-TEMPLARIO: Ya veo que tienes harto experiencia en el asunto.

.-Gracias por tu colaboración; creo que has ampliado la perspectiva de este post de hoy.

.-Hasta la próxima.

Ignigo dijo...

Yo la verdad es que he tenido suerte con los jefes, si me ha tocado alguno de estos, ahora mismo recuerdo uno en mi época de becario, pero por lo demás no tengo demasiada queja de mis jefes.

Además, ahora que en cierto modo doy jefe, ya que tengo a mi cargo a unas 18 personas, creo que no me identifico con esta figura.
Es posible que en alguna ocasión tenga que reñir a algún empleado, cosa por la que seguro luego me critican a mis espaldas, no lo dudo, pero por lo general creo que soy bastante cercano y no un dictador como los que has pintado.

Anónimo dijo...

Hola Andybel,
Me he sentido totalmente identificada con tu artículo, pero no con un jefe sino con una compañera que ha venido nueva este curso.
Me lo está haciendo pasar muy mal, y he tenido que acudir al resto de compañeros del departamento, para pedirles tan sólo, que cuando yo proponga alguna cosa coherente me apoyen, porque ella siempre me lleva la contraria y me desprestigia. Parece que mis compañeros comienzan a apoyarme y espero que la cosa mejore.

Es impresionante como manipulan a las personas para conseguir lo que quieren, en este caso, trabajar poco. Y coincido contigo en que son personas que valen poco y muy inseguras pese a que dan una impresión diferente.

Un abrazo muy fuerte,

Lucia

Andybel dijo...

.-IGNIGO: Me alegro también de que a ti, Ignigo, te haya ido bien con los jefes; y de que aun siendo ahora mismo tú jefe, no te identifiques con el personaje que descibo en el post "¿Te atosiga tu jefe?"

.-El calificativo con el que resumiría yo el personaje en cuestión, no es el de un dictador; aunque pueda parecerlo. Creo que le cuadraría más bien el calificativo de "fracasadillo", tanto a nivel personal como profesional. Y de esos, te lo aseguro, hay muchos que muchos.

.-LUCÍA: Antes de pasar a comentar tu comentario, manifestarte mi alegría por verte por "Cosas y Casos | el blog de Andybel" nuevamente.

.-Después decirte que me alegra la perspectiva que le has dado al post que nos ocupa; pues a veces no solamente se trata de los superiores jerárquicos, sino también de los compañeros como tú, que por "trepas" hacen lo que sea con tal de ganar ellos prestigio a costa de desmerecer a los demás.

.-Son gente que necesita constantemente la palmadita en el hombro del jefe de turno; y ellos, para conseguirla, mienten, venden a sus compañeros, llevan la contraria sistemáticamente como tú dices, desprestigian a los demás remarcando sus defectos y fallos en el trabajo, para luego comunicarlo a los jefes, y así, ellos quedar por encima.

.-Me dan lástima, pero como tú también dices, suelen tener habilidades sociales excelsas y sutiles, que hacen que parezcan los mejores profesionales del mundo, saben venderse y quedar bien, tienen buena política; pero entre tú y yo, realmente son escoria humana, lo peor que se puede tener como compañero, gente sin escrúpulos, con la mínima categoría moral, y que ni siquiera yo los denominaría como "humanos".

.-A propósito, mi compañera y amiga tuya, tiene una jefa directa que roza la psicopatía o sociopatía, ya que ni siquiera saluda cuando entra a la oficina. Los demás compañeros, incluída mi mujer, la saludan e incluso a veces, le preguntan por su estado de salud, pues recientemente ha estado enferma. Ella contesta con un lacónico "bien, bien" y ya está. Ni siquiera por educación te devuelve la afabilidad preguntándote a ti mismo "¿cómo estás tú...?"

.-Ya te digo, una raza claramente inferior a la nuestra, la de los sencillamente humanos.

.-Gracias a todos por vuestras aportaciones y vuestras perspectivas nuevas de este post de hoy.

velarde dijo...

COMPLETAMENTE DE ACUERDO DE ECHO CONOZCO UN PERSONAJE QUE REUNE TODAS ESTAS CARAZTERISTICAS TAN BIEN DEFINIDAS. UN SALUDO Y ENHORABUENA POR TU BLOG.

Andybel dijo...

.-VELARDE: No basta con estar de acuerdo, hay que actuar para hacerles frente con resistencia pasiva, que es la que mejor resulta.

.-Saludos.

gg dijo...

Hola, ahora me ha tocado a mi un jefe asi, lo peor es que no es mi jefe por definicion, yo trabajo en USA y la central esta en Madrid, en teoria yo reporto a Madrid pero mi trabajo es apoyar y coordinar las actividades de mi "jefe"

El es joveny yo tambien y al pricipio nos volvimos amigos y tenemos mucha confianza pero el tiene esta actitud "yo soy lo mejor que hay" y como tenemos confianza entra a mi vida privada y si esque yo necesito pedir permiso para algun tema me sale con que siempre es lo mismo y que ya se cansa que SIEMPRE tenga algo...

No so como tratar este tema porque no quiero perder mi trabajo, pero tampoco quiero dejarme ganar por este hombre que se cree Dios....

Que puedo hacer?

Andybel dijo...

.-GG: creo que deberías sutilmente hacerle ver su conducta prepotente, con educación pero sin llegar a un enfrentamiento.