
Hace unos días tuvimos una conversación familiar en la que surgió la cuestión de si los extranjeros inmigrados en nuestro país eran favorecidos por las Administraciones Públicas en detrimento de los derechos y obligaciones de los nacionales españoles.
Yo me posicioné enseguida y enarbolé rápidamente la bandera del antiracismo, me convertí automáticamente en detractor de xenófobos, intolerantes y fascistas...
Unos días más tarde, reflexionando sobre el tema, y ya más alejado del acaloramiento inicial de la discusión y del debate, pero no por ello con las ideas más claras; se me han venido a la mente una serie de cuestiones concretas y muy relacionadas, que he decidido haceros a todos los lectores habituales de Cosas y Casos, para ver si así, entre todos, podemos llegar a algunas conclusiones válidas sobre la pregunta.
Las cuestiones son éstas: ¿por qué algunos establecimientos comerciales como colmados y bazares, regentados por dueños extranjeros, no armonizan sus horarios con los del resto de comercios dirigidos por españoles...? ¿por qué amplían sus franjas horarias de apertura hasta altas horas de la noche y abren incluso en domingos y festivos...? ¿por qué muchas familias se quejan de que no han podido matricular a sus hijos en los colegios que deseaban, porque, según ellos, había una serie de plazas reservadas para los extranjeros...? ¿por qué a veces, se oye en las salas de espera de los centros de asistencia médica, aquella típica expresión reivindicativa, "claro, pasan antes porque son moras, chinas, sudamericanas..."? ¿por qué, según algunos, los extranjeros reciben préstamos crediticios de las entidades financieras, más fácilmente que la población autóctona...?
Éstas son algunas de las preguntas que muchas veces los españoles solemos argüir para explicar los sentimientos de agravio comparativo que nos invaden al compararnos en nuestros derechos y obligaciones con la población inmigrada. Seguro que vosotros sabréis muchas más; pero ¿pensáis que todo esto no es más que un síntoma de xenofobía y racismo, o realmente hay explicaciones racionales que demuestren el agravio frente a meras apreciaciones subjetivas...?
Agradezo las aportaciones de diferente signo que váis a hacer al debate que seguramente se va a desencadenar por esta cuestión; aunque no me gustaría nada que todo este planteamiento fuera motivo de polémica o de distanciamiento entre unos colectivos y otros, que merecen para mí el mayor respeto, consideración, e incluso cariño.
















