
   Bueno, bueno, a pesar de haber ya dado mi opinión, previa a la celebración del festival de Eurofarsón de este año 2008 en el artículo Chikilicuatre y el Gilipollas, quiero decir después de haberlo visto en esta ocasión -más que nada por ver a David Fernández con sus bailarinas bailando el Chiki-Chiki-, que este certamen es una verdadera farsa en la que lo que menos importa es la música, la canción moderna ligera, y hasta incluso el espectáculo que se pueda dar a todos los telespectadores.
   Que ¿por qué? Pues porque es bochornoso que países que recientemente se han separado de otra nación mayor que los integraba, se pongan ahora en este festival a votarse entre ellos, como es el caso de los países balcánicos integradores de la antigua Yugoslavia, por un lado; y las naciones pertenecientes a la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (U.R.S.S.), por otro, sin tener otro afán en esos votos que hacerse internacional y públicamente la pelota por intereses varios...
   ¿Acaso no se merecía la canción representante del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, una mejor posición en este Eurofarsón que la última de la tabla de clasificación? O, ¿tienen mayor calidad musical las canciones de Ucrania, Grecia y Armenia, que han obtenido los puestos segundo, tercero y cuarto, respectivamente, de esa clasificación final; que las de Letonia o Islandia, por poner sólo unos ejemplos?
   Cada uno que opine lo que crea conveniente; a mí solamente me queda felicitar a Rusia como ganadora de este Eurofarsón 2008 por su canción, y sobre todo felicitar a David Fernández que con su personaje el Chikilicuatre y la canción "Bailar el Chiki-Chiki", ha conseguido un meritorio puesto décimosexto, mejorando las cuatro anteriores convocatorias, y comunicándoles a todos nuestros vecinos europeos, que para nosotros Eurofarsón no es otra cosa que un lugar donde pasárnoslo bien haciendo una parodia de toda esa gran farsa.
















